Al tener la oportunidad de ver tanta gente linda diariamente y lo llamo oportunidad porque aprendes mucho de cada uno.
Hay algo que siempre veo en sus ojos y es un deseo de crecer, de avanzar y de conquistar. Pero es importante tomarnos un tiempo y entender que lo de alcanzar y conquistar hace parte del deseo de nuestro Dios, lo cuál nos debe crear una gran alegría, pero no es suficiente para muchos. ¡Surgen preguntas! ¿Por qué no crezco? ¿Por qué estoy viviendo esta situación tan difícil?
1 Pedro 5:6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo;
Lograr un momento de exaltación en la vida depende de la humildad y de la manera en que yo veo la humildad es en tener una “actitud correcta” y una actitud correcta produce crecimiento.
Pero el crecimiento enfrenta un gran enemigo y es la “ansiedad” por lo cuál Dios por medio del apóstol Pedro nos anima de una forma muy explicita con la palabra “Echar” es decir sacar de nosotros la ansiedad y creer que Dios tiene el control.
Vr. 7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Pero al igual que el crecimiento tiene un enemigo, tiene una gran amiga que es la “Confianza” , esta te dirige al crecimiento.
La ansiedad es angustia y aflicción y esto no atrae bien sino todo lo contrario, mal enfermedad, desánimo y temor.
En nuestra supervivencia diaria la ansiedad no nos ayuda… pero para nada. Mira lo siguiente:
La confianza esta acompañada de: Valor, paz y alegría.
La ansiedad esta acompañada de: Miedo, ira y tristeza.
Una de las cosas en que Dios lucha mucho con cada uno de nosotros es por no aprender a confiar en Él.
Por tal razón Dios permite que le hagamos frente a las pruebas.
Vr. 10 Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.
Por medio de la prueba Dios hace algo:
Perfecciona que es “Limpiar”
Afirma lo “débil”
Fortalece Lo que se ha afirmado
Establece la victoria anhelada
En conclusión, no vamos a ir más allá si no nos deshacemos de la ansiedad, pero ¿cómo lo podemos hacer?
Vr 8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;
Tenemos que luchar con nuestros propios sentimientos, hacer las decisiones correctas en todo momento entendiendo que mis decisiones se deben basar en el bien y no en las circunstancias.
Si actuamos bajo circunstancias es muy seguro que el enemigo pueda usarlas para evitar que lleguemos a donde tenemos que llegar, pero si actuamos bajo la plena convicción del bien de Dios y confiados en su amor y bondad entonces llegaremos a donde nuestro Padre siempre ha querido. A tiempos de exaltación, tiempos donde experimentaremos su promesa escrita en Salmos 23:6 como resultado del versículo uno donde declaramos que Él es nuestro Pastor.
Posted on
Thursday, June 18, 2009
by Alejandro Diaz